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sábado, 7 de mayo de 2011

Turismo Rural. La sierra de Aracena. El cerdo ibérico y las dehesas. Un paraíso. Abril 2011.

El viaje ha estado muy tranquilo y el controlar la velocidad máxima a 110 te deja ver mejor los paisajes por las autovías. De tal forma que he podido ver la bodega de Málaga Virgen en Mollina, que había pasado unas cuantas veces por delante de ella y ni me había fijado. Otra de las curiosidades del viaje es comprobar que la SE-30, la ronda de circunvalación de Sevilla es un lío de muy señor nuestro. Tienes que tener mil precauciones para no perderte por ella.

Después de pasar Sevilla y tomar la autovía Ruta de la Plata, cayó una tromba de agua de gotas gordas impresionante. Unos 4 o 5 kilómetros. Después incluso salió el sol. Cuando abandoné la autovía y cogí la carretera nacional, empezó a nublarse pero no cayó agua alguna. Los casi 60 kilómetros de carretera nacional fueron muy cómodos, y los paisajes preciosos. Esas dehesas llenos de olivos, alcornoques, etc..., las vacas y los toros pastando y los cerdos, todo precioso.

Llegué al hotel, es precioso, muy recomendable y muy bien decorado. El Hotel se llama "La era de Aracena", un paraíso en medio de la sierra. Habitaciones cómodas, amplias y limpias. personal muy amable y atento. Una cocina espectacular, a precio medio 18 a 20 euros por persona. Si desean relajarse del estrés diario de nuestra insufrible locura de vida, en una casa hotel de calidad y a precio medianamente aceptable para la calidad que ofrecen, esta casa hotel, es el sitio adecuado. Enclavada en medio de la sierra, a la que se accede por un camino rural sin asfaltar, con unas vistas espectaculares. Hay lugares más baratos pero algo más simples en su construcción. Este hotel es de lujo, calidad a precios medios. Me dieron la habitación, cené y estoy viendo la final de la copa del Rey, entre el Barcelona y el Real Madrid. Está muy ajustado y bastante disputado. Muy emocionante y con una parte para cada equipo. Ahora están en la prorroga, a ver que ocurre. Al final ganó el Real Madrid, un gol de CR7 imparable para Pinto. Les esperaremos en la Champions, será nuestra revancha.

Al día siguiente me he levantado muy tarde, sobre las 10 y media de la mañana. He cogido el coche y me he ido al pueblo para desayunar y después empezar mi visita a Aracena. El tiempo no acompaña, está cayendo una gran tromba de agua y hace muy difícil pasear por las calles del pueblo. He decidido ir a la Gruta de las Maravillas. Es una cueva que se encuentra situada en el centro del pueblo y recorre los interiores de toda la montaña sobre la que se asienta el castillo y la iglesia prioral del castillo. La entrada es un poco cara, 8,50 euros. La visita dura tres cuartos de hora y recorres en circulo 1200 metros de la cueva.

Está dividida en tres niveles, paseamos solo dos niveles, el tercero no es para acceso al turista. La máxima distancia que te sumerges en las entrañas de la tierra es de 100 metros. Y recorres diversos pasillos de rocas, estalactitas y estalagmitas. Nos van explicando como se forman las diversas estructuras. Para que se forme una columna (unión de una estalactita y una estalagmita) debe pasar cerca de dos mil años. La velocidad de formación es de dos milímetros por año.

Las rocas sobre las que se asienta la cueva y que por la que el agua de lluvia es filtrada procede de la era precámbrica (500 millones de años). Estas aguas filtradas provocan lagos subterráneos. La propia humedad de la cueva y las temperaturas constantes en torno a 18º hacen que se evapore el agua, calcificándose sobre las diversas rocas formando estalactitas y estalagmitas de carbonato sódico. La verdad es que es una experiencia única poder ver estas formaciones. Y me ha gustado mucho la visita.

Al salir de la cueva continuaba lloviendo lo que aproveché para ir al Museo del Jamón. Un museo que rinde homenaje al jamón ibérico. Pero al llegar me comentaron que iban a cerrar en un cuarto de hora, que fuera por la tarde. Así que como seguía cayendo la de Dios, me fui a almorzar. Almorcé en un restaurante y comí aparte de una sopa de picadillo, un plato de presa ibérica que estaba muy rica.

Regresé al museo del jamón en donde pasé un rato muy agradable. Te enseñan las diferentes razas de cerdo ibérico, la formación de las Dehesas como forma de crianza del ganado (vacas, ovejas, jabalís, ciervos y cerdos), aprovechando extensiones de tierras grandes poco fértiles para el cultivo, que data de la época de las Mestas, la matanza clásica y la industrial, las diversas etapas por las que pasa la curación del jamón, hasta terminar en el arte del corte del jamón. También hay una especial mención a las diversas denominaciones de origen que existe en este momento en España para el jamón ibérico. Y también hay una mención a las diversas formas de preparar el jamón en el mundo, desde el Italiano, al alemán, hasta los Chinos tienen una forma específica de hacer jamón.

Al salir del museo, he echo algunas fotos a las diversas esculturas que forman el museo al aire libre de escultura de Aracena. Y he estado en las tres plazas del pueblo, Plaza del Marqués de Aracena (donde está el Casino y La Iglesia del Carmen), Plaza de Doña Elvira (donde se encuentra el monumento a las mujeres de Aracena) y la Plaza de San Pedro (en donde se encuentra una fuente curiosa que traslada el agua unos cien metros mediante el sistema que inventaron los árabes, hacia un lugar donde las mujeres de Alacena hacían sus coladas y la iglesia del mismo nombre que la plaza). Estas tres plazas forman el triángulo del casco antiguo del pueblo.

Como no llovía aproveché y me dirigí hacia la Plaza Alta, en donde se sitúan el Cabildo Viejo y a Iglesia de la Asunción. Las calles para llegar a la plaza alta tienen una considerable pendiente, que como es comprensible no recoge el mapa. Me costó Dios y la madre poder llegar a la plaza, pero no te digo cuanto la subida al castillo y a la iglesia prioral del castillo que se encuentra en la cima de la colina. Al ir subiendo me encuentro con muchos capuchinos y con dos bandas de música, que están subiendo hacia la iglesia, lo que sospecho que esta tarde va a procesionar una cofradía por el centro del pueblo. Lo confirmo al llegar a la cima de la colina, aunque es bien cierto que no creo que salga porque el tiempo va empeorando por momentos. Como veo el cielo muy gris y hace muchísimo viento decido empezar el descenso para que no me coja la lluvia mientras bajo. Llegue a la plaza del Marqués de Aracena de nuevo, me tomé un café con leche muy calentito para recuperarme del frío que he pasado arriba y me dirijo al centro de la plaza a descansar hasta que llegue la hora de la cena.

En ese momento comienza a caer la de Dios otra vez, lo que confirma mi sensación que aquí cuando llueve lo hace a trombas. Continuo sospechando que la procesión no va a salir. Espero una media hora a ver si escampa un poco para decidir si me voy al hotel o me quedo esperando la hora de la cena. Como no escampa decido volver a cruzar todo el casco histórico para ir a buscar el coche e ir al hotel, en donde cenaré.

Hoy tocó los pueblos de la sierra de Aracena. Me levanté mucho más temprano que ayer y pude empezar la ruta a las 10 y media de la mañana. Después de desayunar cogí el coche y carretera hacia Jabugo, el pueblo de la sierra más conocido por sus jamones. Hasta tal punto que la próxima Denominación de origen que se apruebe oficialmente en nuestro país será la del Jamón de Jabugo, hasta hoy se llama Serranía de Huelva. El tiempo no acompaña, hace frío mucha niebla y llueve a cántaros.

Llego a Jabugo y hace un tiempo muy malo. He ido hacia la Plaza del Jamón, plaza central, en donde se encuentra el Casino, el Ayuntamiento y la Iglesia de San Miguel. Paro en el Casino para tomarme un cortado mientras esperaba a que escampara de llover. Pero no lo ha echo, la lluvia ha sido continua durante todo el día. He paseado un poco por las calles hasta llegar a las calles de las bodegas. En esas bodegas no se conserva vino, se conserva los jamones. He visto las bodegas “Las 5 Jotas” Sánchez Romero Carvajal, el jamón más famoso del mundo.

Desde Jabugo me he ido a Cortegana, el último pueblo esta zona de la sierra antes de llegar a Portugal. Me sorprende el pueblo porque tiene un castillo en lo alto de la colina y una iglesia preciosa de estilo románico. He ido hacia el castillo que lo he visitado por dentro. Tiene un aljibe con 36.000 m3 de capacidad, y unas estancias muy siniestras a modo de mazmorras, con poquísima luz y muy poca ventilación. Me ha gustado mucho la visita, no ha parado de llover en toda la visita y se hace complicado hacer fotos y recorrer todo el castillo. Pero lo he conseguido. Me dirijo al centro del pueblo para ver la iglesia pero entre que no había sitio para aparcar el coche y que continuaba diluviando, decido no parar y seguir a otro pueblo.

Regresando por la carretera he visto un pueblo que me ha sugerido el nombre mucho, Almonaster La Real. La lluvia me da una pequeña tregua y consigo aparcamiento bien cerca del centro. Doy una vuelta por la plaza de la Cruz, veo varias fuentes empotradas en las viviendas y decoradas con muchos azulejos andaluces. Llego a la Plaza Cervantes, la central del pueblo, tiene en un lateral una iglesia muy coqueta y muy pequeña, en plan ermita. Continuo y llego a la Cruz de la fuente. Entro en un restaurante para almorzar, mención aparte a la comida de la serranía de Huelva, es exquisita, basada en todas las partes aprovechables del cerdo y en las setas y vegetales de huertas. En lo alto de la colina hay una Mezquita fortaleza, pero al intentar subir me he perdido por las estrechas calles del pueblo y ha empezado a diluviar de nuevo.

De ahí me dirijo hacia otro pueblo Fuenteheridos, destaca de este pueblo la Iglesia del Espíritu Santo, la fuente de los 12 caños, la plaza de la cruz y un manantial de agua que llega a la fuente de los 12 caños. Me tomé un cortado en una cafetería del pueblo y como vuelve a llover a cántaros y me duele el bulto del pie, decido regresar al hotel a descansar.

Los cuatro pueblos que he visto son pueblos pequeños, con casas blancas terreras de dos plantas máximo, de calles estrechas empedradas, con plazas pequeñas, y de vida muy tranquila. Pero son pueblos que viven de la industria del Jamón y de la cría del cerdo y de otros animales, aparte de complementarla con el turismo rural.

Por la tarde ha habido una hora en la que no llovía y he aprovechado para pasear por la finca en donde se encuentra el hotel. He olido miles de plantas aromáticas, hierbabuena, romero, lavanda, etc... La sierra me está pareciendo un paraíso.

Me he levantado a las 9 y media de la mañana, he ido a desayunar después de una buena ducha calentita. Después de desayunar he decidido ir a Río Tinto. Son unos 40 kilómetros más o menos desde Aracena. Llego en una media hora más o menos, después de haber pasado un trozo de la carretera con un chaparrón impresionante. Se que hay una ruta con un tren turístico que recorre las primeras minas al aire libre y parte del río, un museo minero y una ruta por una mina subterránea.

Decido ir al museo minero y a la ruta del tren turístico. El museo se llama Ernest Lluch, dedicado al ministro de cultura y educación socialista que fue asesinado por ETA en los aparcamientos de su casa. Cuando fue asesinado ostentaba la presidencia del patronato fundación del museo y a él se lo han dedicado. El museo es muy interesante, tiene fotografías y paneles explicativos de lo que significó las minas de Río Tinto, de los diversos procesos por lo que pasaban los minerales hasta la extracción como material puro, etc. Hay que destacar como materiales fundamentales que se extrae de estas minas, plata, oro, cobre y bronce.

Después de la visita al museo me dirijo a Naya que es en donde sale el tren turístico. Salimos con un poco de retraso, me pongo en el vagón al aire libre para poder hacer fotografías. Es impresionante la mezcla de los diversos colores que hace impresionante no solo el río sino las montañas de donde se sacan los minerales, verdes, cobres, rojos, grises, dorados, etc. Me sorprende ver el Río, con su color rojo cobrizo de los sedimentos de los minerales Es un ecosistema bastante peculiar. Quiero sacar unas fotos de las diversas rocas que hay en las minas que están actualmente en explotación, pero al regreso cae un palo de agua importante que me impide parar para hacer las fotos. Llego a Aracena de nuevo y paro en un restaurante que hay en las afueras del pueblo. Almuerzo y al terminar de almorzar empieza a salir el sol.

Salgo para coger el coche y me doy cuenta por un cartel que hay señalizando un sendero que existe uno muy cerca, como a unos 500 metros más o menos. Me animo y decido hacer el sendero. Llevo las botas de caminar por montaña en la maleta del coche, así que no tengo problemas. Me las cambio en el coche y voy en busca del sendero. Llego al comienzo del sendero y este conecta Aracena con Linares de la Sierra, de 4,5 km de distancia, y de dificultad media. Como son las 5 de la tarde me pongo límites, estaré caminando una hora y otra de regreso, no me va a dar tiempo de hacerlo totalmente ida y vuelta. Me adentro por el sendero, el camino está bastante irregular por las lluvias caídas en estos días, pero aún así el camino me está resultando muy ameno. Me encuentro con un señor con su perra que están dando un paseo. También me encuentro en dos dehesas una manada de cerdos y un grupo de cabras. Al regreso me he encontrado con un grupo de senderistas que empezaban su recorrido.

He acabado mi recorrido por el sendero. Al final he estado algo más de una hora y tres cuartos, ha estado muy bien si contamos que hace 5 años y medio que no hago un sendero, desde que me vine aquí a Andalucía y del bulto en la planta del pie. He regresado al hotel ya que estaba demasiado cansado como para continuar. En el hotel he visto el mejor atardecer que he visto en mi vida. La sierra, el azul del cielo, el naranja del atardecer y el blanco de las nubes, ha echo un paisaje perfecto. He sacado algunas fotos. Por la noche antes de irme a la cena he ido a la terraza y he visto un cielo totalmente estrellado, precioso. Realmente, esto es el paraíso, si es que existe.

Me he tomado la vuelta con mucha tranquilidad. Tanto que he parado antes de salir de la sierra de Aracena, para hacer unas fotos a las dehesas. He sacado unas fotos a los cerdos y como pasean por las dehesas. Me parecía tan bucólico que no me resistí a parar. Pero la anécdota me ha sucedido al volver al coche. Lo había dejado en un terraplén, como ha llovido tanto estos días, el terraplén estaba lleno de barro, y la rueda se me hundió en él. Me ha costado bastante sacarlo. Menos mal que pasó por la zona un señor que me ayudó. La rueda se ha quedado llena de barro y la conducción se hacía imposible. He tenido que parar en una gasolinera y con las pistolas de agua a presión sacar todo el barro de las ruedas. Ha sido la anécdota por meterme en donde nadie me había llamado. De resto, un viaje tranquilo, he llegado sobre las 5 de la tarde a casa.

Mi próxima escapada será en mis vacaciones a Moscú y San Petersburgo. Tengo gran interés en este viaje. Espero mucho de él.

Fotos: Porche "La era de Aracena"; Plaza Marqués de Arecena (castillo al fondo); Camino al castillo Aracena; Monumento al trabajador del jamón (Jabugo); Fuente del Llano (Almonaster La Real); Río Tinto; Sendero Alacena-Linares de la Sierra y Atardecer en la Sierra. 

sábado, 4 de septiembre de 2010

Turismo Rural. La Vera-Valle del Jerte (Cáceres). Marzo 2008.

Nota: He tenido que publicar de nuevo el post porque no se el motivo que ha salido sin alinear. 

He tenido una semana algo liada en el trabajo y por eso no he podido escribir, ha llegado el fin de semana y yo sigo con el proyecto que me he embarcado de ir contando mis viajes. La Vera y El Valle del Jerte, son dos paraísos que los tenemos bien cerca, pero que también son los tristes desconocidos de España. Tengo que reconocer que yo ni había oído hablar de este lugar, si no es gracias a Gemma Nierga en "La Ventana". Un año antes había realizado un programa especial en la floración de los cerezos y me picó la curiosidad. Aparte de visitar La Vera y El Valle del Jerte, aprovechamos la Semana Santa, para visitar también Cáceres, Plasencia y Trujillo.

Nos quedamos en un pequeño hotelito rural en Cuacos de Yuste, pueblo situado en La Vera, muy cerca del Monasterio de Yuste. El pueblo es muy coqueto, pequeño que conserva en sus casas e iglesias el aire medieval. Es un pueblo muy tranquilo, tiene menos de 1.000 habitantes, y se respira aire de la Sierra de Gredos, que se divisa sus montañas nevadas desde el pueblo. Aparte del Monasterio de San Jerónimo de Yuste (lugar de retiro del emperador Carlos I), tiene un palacio que fue en donde nació y se crió Juan de Austria (hijo de Carlos I de España y V del Sacro Imperio). El Palacio Monasterio se divide en dos partes, una el monasterio propiamente dicho y otra la que fue casa del Emperador. El monasterio tiene dos claustros, uno gótico y otro renacentista, y la iglesia. La casa del Emperador es una construcción muy simple con pocos adornos y poco lujo, las quería así porque quería un retiro monacal y de poco lujo. La particularidad que tiene es que la iglesia está conectada por un pasillo con la habitación del emperador, ya que por su enfermedad (gota) no se podía trasladar.

Por la tarde visitamos otro pueblo de La Vera, Jarandilla de La Vera y nos dirigimos al otro lado de la montaña para visitar El Valle del Jerte. La Vera es una comarca muy famosa por un producto, el pimentón. Aquí se fabrica el mejor pimentón de España, que por supuesto compramos. Jarandilla es otro pequeño pueblo en donde hay un Parador Nacional de Turismo en un palacio medieval precioso y un pequeño casco antiguo muy bien conservado. Llegamos al Valle del Jerte y la vista que contemplamos desde lo alto de la montaña es espectacular. Es un valle en el que su actividad principal es el cultivo de la cereza. El cerezo es un árbol que florece en estas fechas con unas flores muy parecidas al almendro, blancas. Todo el valle es una alfombra blanca que le da una visión espectacular. Es algo que nadie debe perderse. En el pueblo, pudimos comprar varios productos a base de cerezas como mermeladas y compotas. Y compramos un cerezo injertado, que he tenido en mi terraza hasta este verano que una ola de calor lo ha matado irremediablemente. Volvemos a subir para cruzar la montaña y contemplamos una de las mejores vistas que jamás he podido ver, el valle blanco iluminado por una luna llena inmensa. La visita ha satisfecho las expectativas que tenía, el Valle lo componen diferentes pequeños pueblos pero su visión con la floración de la cereza es algo espectacular. Se lo recomiendo, visiten este lugar, es algo impresionante.

Al día siguiente no me levanto muy bien que digamos, tengo un pequeño dolor en el estómago que me molesta bastante desde el centro hasta la izquierda. Aún así cogemos coche y nos dirigimos a Cáceres. En 1986 es declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y Cáceres es una ciudad preciosa. Tiene un centro histórico realmente espectacular. Llegamos a la Plaza Mayor y como es Viernes de Dolores, nos encontramos con una procesión. Acabada la procesión empezamos con nuestra visita. En la misma Plaza Mayor, se encuentra el Arco de La Estrella y las dos Torres que la flanquea, la Torre de Bujaco. Paseamos por todo el centro, y visitamos el Palacio Episcopal (renacentista), El Palacio Carvajal (con su patio y la higuera de 400 años de vida), La Concatedral de Santa María (románico transición gótica) con su estatua a San Pedro de Alcántara, Palacios de Los Golfines de Arriba y de Abajo (dos palacios de dos ramas de la misma familia), la Iglesia de San Francisco Javier (iglesia jesuita de estilo barroco), Palacio Las Veletas (con su aljibe de estilo mudéjar) y Palacio de Las Cigüeñas. 

Nos paramos en un restaurante y almorzamos, aunque me sigue doliendo el estómago consigo comer algo para retomar fuerzas. Salimos del restaurante y volvemos a la Plaza Mayor para visitar la Torre de Bujaco. En la bajada podemos ver varios palacios más, algunos de origen mudéjar. No nos paramos en ninguno porque los dolores empiezan a ser mayores, me cuesta caminar. Llegamos a la Torre de Bujaco y entramos para la visita. El guía que nos la enseña y explica como defendieron la ciudad de los ataques de los moros, es muy agradable. Me gustó mucho, pero ya no puedo más, los dolores son insoportables y cada paso que doy por las escaleras me van a partir en dos. Salimos de la torre y ya me estoy hasta mareando de los dolores. Decidimos ir al Hospital y entrar por urgencias. Me trasladan en un taxi, que a cada salto que da por las empedradas calles de Cáceres, el estómago parece que me va a estallar. Estuve 6 horas ingresado en el Hospital, me hicieron análisis de sangre y de orina, placas y me metieron nolotil y calmantes por vena. No dieron con lo que me pasaba, me dijeron que podía ser una inflamación del páncreas. A las 2 de la madrugada me dan el alta ya que con tantos calmantes se me ha calmado bastante el dolor. Llegamos a Cuacos sobre las tres y media de la madrugada y nos vamos a la cama.

A la mañana siguiente nos quedamos en Cuacos descansando ya que aunque los dolores eran más flojos todavía me dolía el estómago. Les he fastidiado la visita a Trujillo que teníamos programada este día. Pasamos la tarde visitando las maravillosas gargantas que hay muchas en la zona, entre las que destaca La Garganta de la Olla, precioso paraje natural. El domingo de resurrección, como ya me encontraba bastante mejor a la vuelta paramos en Plasencia para visitarla. Preciosa ciudad que también tiene un casco antiguo muy bonito. Entre las que destacan el Palacio del Marquesado de Maribel (renacentista), la iglesia de San Nicolás (gótico), La Catedral Vieja (transición románico al gótico) y su claustro, La Catedral Nueva (renacentista), el Convento de Las Carmelitas Descalzas (hoy museo provincial y de estilo barroco), el Ayuntamiento y la Plaza Mayor. También paseamos por la Judería, barrio en donde se asentaron los judíos en la edad media, un barrio de calles estrechas y suelo empedrado muy bonito. Preciosa ciudad que no deben de dejar de visitar. Después del almuerzo salimos dirección Málaga a la que llegamos sin más incidentes.

Preciosa escapada a una maravillosa provincia, Cáceres. Gran olvidada de España y con muchas cosas por descubrir y por disfrutar. Lo único que destacar negativamente fue cuando terminé en el Hospital. A la semana fui a mi médica de cabecera y me hizo más pruebas, análisis para ver que pasó, aunque no me dolía ya el estómago, y no encontró nada de nada, ni apendicitis, ni pancreatitis, ni nada de nada. Unos meses después sentí el mismo dolor después de una cena con varios amigos y también terminé en el hospital, que también me hicieron las mismas pruebas y con el mismo resultado. Hasta el día de hoy, después de dos años, no me ha vuelto a pasar ningún dolor más. Hoy sigue siendo el mismo misterio que en aquellas dos ocasiones. Cruzamos los dedos para que no se repita.

Fotos: Monasterio de Yuste (Cuacos de Yuste); Cerezos en Flor (Valle del Jerte); Torre de Bujaco (mi pálida cara antes de ir al Hospital).

domingo, 29 de agosto de 2010

Turismo Rural. La sierra de Grazalema. La ruta de los pueblos blancos. Enero 2008.

La sierra de Grazalema se encuentra en la provincia de Cádiz. Situada en medio de Ronda y Arcos de La Frontera, la sierra es un lugar esplendido en donde podemos encontrar las mayores reservas de pinsapos (pinos tipo mediterráneo) de toda Andalucía y de ser el lugar en donde habitan la mayor reserva de Buitres Leonados de Europa. Aparte de llevarse la grata alegría de ser el lugar de toda Andalucía en donde más llueve. Aprovechamos la escapada para desconectar del mundo y para visitar Grazalema, Ubrique, Zahara de la Sierra, Setenil de las Bodegas, Olvera, Arcos de La Frontera y Ronda. Gran parte de estos pueblos componen la famosa "Ruta de los Pueblos Blancos Andaluces".

Comentar que en este tipo de escapadas lo importante es desconectar y descansar, alejarte del ruido diario de las ciudades y de la rutina del estres. Nos quedamos en el Hotel Puerta de la Villa, un hotel rural de 4 estrellas, situado en el mismo centro de Grazalema.

Grazalema es un pequeño pueblo blanco andaluz, en donde apenas hay habitantes, sobre los 2.500, y que su actividad comercial hasta la aparición del turismo rural era la agricultura y la ganadería. En Grazalema hay dos tabernas restaurantes, que se come comida casera muy rica, y una tienda de abastos que vende los productos típicos del pueblo. Hay que destacar los quesos de cabra, la caldereta de cordero y los dulces. Hay una dulcería en la calle trasera del hotel que hace unos dulces de muerte. Detrás del hotel hay un balcón mirador que ofrece unas vistas impresionantes a toda la sierra que no deben perderse.

El sábado por la mañana visitamos Zahara de la Sierra, otro pequeño pueblo en el que destaca un pequeño centro histórico que paseamos. Destacar la ermita, la garganta verde y el embalse que recoge y suministra agua a toda la comarca. El embalse es espectacular. Hay que comentar que las vistas de estos parajes son preciosos y la tranquilidad que encuentras es algo que merece la pena disfrutar. Al salir de Zahara decidimos dar una vuelta en coche por todos los pueblos que veamos hasta llegar a Ubrique. La verdad es que solo puedo decir maravillas de los diversos pueblos que vemos entre los que destaco Villaluenga del Rosario. Llegamos a Ubrique y es una pequeña ciudad que tiene un centro comercial interesante pero no le encontré ninguna característica que destacar, fue el pueblo que menos me gustó.

Nos dirigimos a Arcos de La Frontera, en donde paramos en el parador, situado en un palacio medieval, que tiene un salón con unas vistas impresionantes y allí tomándonos un café vimos atardecer. Al salir del parador nos dirigimos a visitar el centro histórico de la ciudad, es muy bonito y cabe destacar el Ayuntamiento y la Basílica Sta. María de la Asunción de origen mudéjar, muy bonita. Cenamos en una taberna en Arcos y regresamos a Grazalema, en donde descansamos en el hotel.


La mañana del domingo la dedicamos para visitar Olvera, Setenil de las Bodegas y Ronda. Pasamos por Olvera, a mi me pareció un pueblo precioso pero el grupo decidió no quedarse mucho tiempo ya que querían ir a Setenil. Paseamos un rato por la plaza del pueblo, en donde nos tomamos un café en la cafetería y volvimos a coger coche para dirigirnos hacia Setenil de Las Bodegas. Setenil es otro pequeño pueblo blanco andaluz que es una auténtica preciosidad. En ella son típicas las casas cuevas, cuevas en las montañas que haciéndole una fachada la han convertido en casas, incluso hay partes de calles que la cubren por las rocas de la montaña completamente. Al pueblo lo cruza un pequeño río que le da un toque especial. Es un pueblo precioso de verdad, aqui almorzamos y paseamos un rato por sus calles. 

Por la tarde vamos a Ronda, ya he escrito de esta preciosa ciudad en otro post, así que no me voy a extender, solo destacar el Tajo. Es algo impresionante, esas vistas de lo que la naturaleza puede hacer. Sigo con mi plan de venir un fin de semana al parador de esta ciudad.

Un fin de semana bastante rico en visitas a pueblos blancos andaluces y a una sierra en donde la naturaleza le hace ser uno de los rincones más bonitos de Andalucía.


Fotos: Plaza España (Grazalema) y Calle en Setenil de Las Bodegas (casas entre las rocas).     

viernes, 30 de julio de 2010

Turismo Rural. Priego. La sierra sub-bética Andaluza. Septiembre 2006.


Priego es un municipio de Córdoba, enclavada en el Parque Natural de las Sierras Sub-béticas. Toda la sierra Sub-bética es un paraje natural protegido y bellísimo. Son pueblos en donde se mezclan la abundancia de agua, los olivos, los cipreses, que conservan las características musulmanas mezclándose con la arquitectura moderna. Priego es un pueblo maravilloso rodeado por una sierra bellísima. Cerca de Priego también está Cabra que es otra ciudad muy bonita de la sierra.

Esta escapada fue mi regalo de cumpleaños. Bueno, fue nuestro regalo de cumpleaños, porque tengo que decir que la que me hizo el regalo, Lourdes, cumple años el mismo día que yo. Ella es mayor que yo 10 horas. Nos quedamos en un cortijo de una aldea que se llama Zagrilla, muy cerca de Priego. Se llama "Villas Turística de Piego". Excepcional complejo, muy recomendable para una escapada de turismo rural.

Hubo dos cosas que me maravilló. Uno fue la visita que hicimos al museo casa natal de Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la II República Española. La casa es una antigua casa mata, que ha sido restaurada y cedida por los descendientes de Niceto al Ayuntamiento para recordar en donde nació y vivió hasta que fue elegido diputado. Y la segunda fue la visita a las naves de Aceites Vizcántar, producen un aceite de oliva virgen ecológico que es una auténtica delicia. El aceite está "de lujo", me he abonado a este aceite. Cuando se me acaba, me doy un salto a Priego y compro otra garrafa. Pero aparte de estas dos cosas, el pueblo es precioso. Visitamos el Castillo, una fortificación del siglo IX. Sus orígenes fueron musulmanes, fue alcazaba de la ciudad islámica de Madinat Bauh (nombre antiguo de Priego). Y también visitamos las Carnicerías Reales con su portada de estilo manierista. Paseamos por las calles maravillosas de este pueblo y contemplamos las maravillosas vistas del Balcón del Adarve, precioso mirador que sirvió de defensa del pueblo y da a toda la sierra llenas de olivos. También visitamos varias iglesias y el conjunto escultórico de la Fuente del Rey, tres fuentes entre las que destaca la Fuente del Rey y La fuente de la Salud. Son 139 caños que manan agua constantemente.

Las sierras sub-béticas son un paraje espectacular, y no solo destaca Priego como pueblo que visitar, también está Cabra, ya más ciudad pero también es muy bonita. Si deseas olvidarte del mundo por unos días y conocer un maravilloso pueblo, Priego es un destino a tener en cuenta.

Fotos: Balcón del Aldarve y Casa natal Niceto Alcalá Zamora. 

martes, 27 de julio de 2010

Turismo Rural. La Alpujarra. Abril 2006.


Me olvidé que en Abril de 2006, un mes antes que el viaje a Budapest y Praga, habíamos ido a La Alpujarra. Así que hago una pequeña reseña a esta escapada. La Alpujarra es una región situada en la ladera sur de Sierra Nevada, comprende dos provincias, Granada y Almería. Se compone de muchos pequeños pueblos blancos Andaluces. Estuvimos en la parte Granadina de La Alpujarra. 

Aparte de la agricultura y del pastoreo, la otra forma de vida que existe en este tipo de pueblos es el turismo rural. Este tipo de turismo, basado en ofrecer al turista tranquilidad, disfrute de la naturaleza, gastronomía y disfrutar de los pueblos de España. Nos quedamos en un Hotel Rural en Bubión, no me acuerdo del nombre, pero puedo decir que era un lugar muy tranquilo y bonito.

Los pueblos que visitamos fueron Bubión, Pampaneira, Capileira y Trevélez. Pasamos por Lanjarón aunque no paramos, que es otro pueblo de la zona de la que es famosa por sus manantiales de agua, la embotellan y comercializan. Son pueblos pequeños, muy bonitos con calles estrechas de adoquines y piedras. Las casas están construidas con piedras grandes,  para conservar el fresco en verano y el calor en invierno. Y el color predominante es el blanco. Rodeadas de la Sierra, cerca del Mulhacén con sus montañas nevadas. Acompañan en infraestructura a los tres o cuatro hoteles rurales que hay en cada pueblo tres o cuatro tascas, un pub y una tienda de abastos. Hay un parking público en donde tienes que dejar el coche en las afueras del pueblo, y recorrer el pueblo a pie, porque en la mayoría de sus calles no pueden entrar coches. Una pasada de verdad. 

Se nota que la vida es más tranquila, no existen las prisas, todo va a su ritmo, lento pero sin pausa. Los cuatro pueblos son preciosos y cabe destacar su repostería, los embutidos caseros y Trevélez por su jamón. El jamón de este pueblo es muy bueno, en la calle principal del pueblo hay 3 tiendas especializadas en la venta del jamón. Si mal no me acuerdo solo existe un supermercado como tienda alternativa del pueblo aparte del restaurante. Les recomiendo probar este jamón, esta "de lujo". Para mi gusto, después del Jabugo y del Guijuelo, de lo mejorcito que he probado.

Si quieres descansar un fin de semana, olvidarte del mundo y de los problemas cotidianos, La Alpujarra es un magnífico sitio para hacer turismo rural. 

Fotos: Vistas de Capileira, Nacimiento Río Poqueira.